viernes, 4 de marzo de 2016

Del escultor y maestro Manuel Arcón

                Las formas de la vida es el nombre de la exposición de escultura del artista aragonés Manuel Arcón Pérez (Graus, Huesca, 6 de enero de 1928), cuya impronta la hayamos en todo Aragón.

                La muestra que se ha exhibido en el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza, habiendo sido comisariada por Rafael Ordoñez, acogía un total de 44 piezas (entre originales y maquetas) de algunas de las obras monumentales que se pueden ver en la vías públicas de Zaragoza, Huesca y Teruel  desde 1989. Una retrospectiva que abarca medio siglo de oficio artístico en la que hemos podido contemplar obra de todo tipo: figurativa, constructivista, organicista, desarrollada a partir de 1980, como resultado de la experimentación que el artista realiza en cualquier materiales de diversa naturaleza: madera de nogal, de abedul, olivo, peral, escayola, arcilla, bronce, mármoles de Carrara, de Portugal y de Tortosa, en alabastro, en piedras de Calatorao, de Alicante, del Pirineo, arenisca de Salamanca e incluso escayola.

                Arcón se formó en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Zaragoza, termina de aprender "el oficio" de escultor en el taller de Félix Burriel -con el que colabora en la creación del Monumento al ahorro (1943) que corona el edificio de Paseo de Sagasta, 2 de Zaragoza-.

                Entre los años cuarenta y cincuenta trabaja por encargo realizando modelos para medallas, figuras religiosas y diversos objetos.

                Con veintidós años, en 1950, obtiene una mención honorífica en VIII Salón de Artistas Aragoneses del Ayuntamiento de Zaragoza, obteniendo una beca -escultura- de un año de duración que lo lleva a Barcelona. Allí contacta con Enric Monjó, realizando parte de la sillería del coro de Tarrasa, diseñada por este último.

                Para aproximarnos a su figura, contextualizamos históricamente a Manuel Arcón en la España de posguerra de la que Arcón no emigra, permanece en Zaragoza donde se establece, se casa, tiene hijos y monta un taller -cerrado a día de hoy- en la calle Monzón.

                Es en los años sesenta se produce el despegue de su carrera con la realización de una talla en madera de su primer paso procesional La Eucaristía para la localidad de Hijar (Teruel), recibiendo a partir de entonces numerosos encargos de figuras religiosas para iglesias.

                Los encargos religiosos continúan a lo largo de los setenta, estando marcados por la figuración, aunque ya se empieza a observar un cierto proceso de cambio parejo a los que se producen en aspectos políticos, sociales, culturales y artísticos. El punto de inflexión en su carrera puede estar marcado por el encargo monumental que recibe en 1973: una imponente figura de Santiago Apóstol, para la iglesia del mismo nombre en Huesca, de cuatro metros y medio de altura, vigoroso, geométrico, sintético y rotundo, expresionista en algunos aspectos.

                En los ochenta alcanza su consolidación artística con la figuración en la creación de unos voluminosos desnudos femeninos; comienza a trabajar en obra no figurativa, investigando incansablemente, sintetizando y depurando la forma y movimiento.

                En el blog de Gonzalo Bujeda averiguamos, a través del relato que hace de sus conversaciones con el artista, que reverencia a Goya y que en su clausurado taller se amontonan revistas bajo el polvo, en las que intuimos que estudiaría las obras de la modernidad, inspirándole en su  propia creación: Henry Moore, Oteiza... y tantos otros. Por el mismo conducto conocemos su admiración por el escultor Aristide Maillol y de Pablo Gargallo: "muy pocos han sabido trabajar y dominar al hierro".

                La influencia del maestro, que nunca lo quiso ser, trasciende en otros artistas como Alberto Gómez Ascaso y Luis Hinojosa.

                A la experimentación citada se une al gusto por la captura del detalle, muy fácil apreciar en la pasada exposición Las formas de la vida, tanto el humano (Yo no he tenido modelos, sólo he observado mucho el natural... las personas, los miembros, la anatomía...) como en "lo textil" de los trajes de las esculturas de escayola del cineasta Eduardo Jimeno Correas (1996), o en la del Homenaje a Nicanor Villalta (1998). Y si por el tratamiento de las formas -Monumento a la Semana Santa, 2009- le señalan como discípulo del Renacimiento, la contemplación del busto de mármol de Carrara, Penélope, 1956 le relacionan con la más pura tradición clásica helenística pero también hasta la modernidad con Ideal Head, 1910-1911, de Elie Nadelman.

                Detallamos algunas identificaciones que apreciamos con otros artistas que sitúan a Manuel Arcón como a un maestro consumado conocedor de la modernidad de su tiempo, que hasta ahora no ha sido enmarcado en ningún ismo: la escultura Figura femenina, 1982, con la de Jorge Oteiza Unidad triple y liviana, 1950. Módulo de agua, 1989 de Arcón con Small brown complex5 2_14_09 shot de Eduardo Chillida. Descanso (1983) con Figura reclinada (1938) de Henry Moore.

                La escultura El esfuerzo, 1988 de Manuel Arcón (según Ricardo García Prats, el último maestro de las formas) dialoga con la escultura El hortelano de San Julián, 2013, del artista residente en Teruel, Hugo Casanova.

            No han sido muchas las exposiciones del octogenario artista, quizá porque su obra se encuentra instalada y dispersa en el más abierto y democrático de los museos: la vía pública, acompañando en su devenir al individuo por doquier, en calles y plazas, más allá del acotamiento entre claustrofóbicos muros.

                La obra de Manuel Arcón parece evolucionar hacia la juventud, como viene a suceder en la película El extraño caso de Benjamín Button, 2008. Así nos lo sugiere la escultura que presentó en Expo Agua, Adolescente, 2008. Y la escultura en bronce, ubicada en Alcañiz (Teruel)  titulada Canto a la vida, 1989 (de la serie Volúmenes humanos) es metáfora en sí misma, metáfora de un discurso artístico ejemplar.

                Por todo ello les sugiero que, además de visitar exposiciones, miren (cuando caminen por la calle) y abran su mirada dando cabida al descubrimiento que, en forma de arte y de escultura concretamente les puede asaltar al doblar cualquier esquina.

Arcón, M. Módulo de agua. 1989. Mármol de Carrara. 100 x 100 x 100 cm.


Arcón, M. El esfuerzo. Escultura. 1988. Piedra de Calatorao. 106 x 53 x 36 cm.

                           
Arcón, M. Figura femenina 1982. Piedra de Calatorao 45 x 11 x 85 cm           

Crucifijo.
Arcón, M. Descanso. 1983. Escultura. Madera de abedul. 15x53x21 cm.




 
Homenaje a Nicanor Villalta (1998)

Eduardo Jimeno Correas (filmando "La salida de misa de 12 del Pilar"). 1996. Escultura. Escayola patinada.

Arcón, M. Santiago Apóstol. Escultura. 450 cm. 

lunes, 29 de febrero de 2016

Simone Mattar y su "Gastro-performance" en JustMade 2016.

El proyecto artístico de "Como pienso como" de Simone Mattar presenta coincidencias muy significativas con "El espacio sensitivo

"

Simone Mattar intervino en JustMade el pasado 27 de febrero con una ponencia titulada "La gastro-performance".


La sorpresa surgió al descubrir que sus intereses  artísticos, como los míos, pivotan en torno a la creación del "espacio sensitivo" como materia de estudio, pero también de elaboración y produción artística, esto es, como un proyecto completo, donde el resultado final sea una obra de arte. (1)


La percepción de que es necesaria la intervención de TODOS los sentidos, participando conjuntamente de la experiencia estética donde "lo visual" sea un complemento más, y no la protagonista de la misma: se trata de "hacer sentir" al espectador en la acción creativa, de un modo total, abandonando su estado pasivo-contemplativo.


Y ¿cómo hacer sentir? a través de los sentidos: oliendo, escuchando, saboreando... crear un lugar, un hábitat que transmita una información -el mensaje artístico- a través de la percepción sensorial, -sinestésicamente- en la que el espectador, inexcusablemente, ha de ser parte activa de la misma.


La clave se encuentra en establecer el vínculo emocional, cognitivamente, abordando el proceso intelectual en la creación de la obra de arte. Y éste es, sintésicamente, el aspecto esencial que me interesa al abordar la producción artística.


Mi alegría por haber coincidido con Simone.https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1112139222152011&id=100000678308418&comment_id=1112140135485253&ref=m_notif&notif_t=feed_comment&actorid=1328310848 





martes, 19 de enero de 2016

El espacio como transmisor de información en el contexto artístico


La exposición ‘Especies de espacios’ puede visitarse en el Macba hasta abril



 El espacio sensitivo.
Landau, S. 2014. "Yotam, Nir, Ángel" Escultura. 

 El concepto del espacio en el arte moderno, al igual que en otras disciplinas como la literatura y la arquitectura, radica en sus cualidades transmisoras de información en forma de estímulos y sensaciones.


 Mercedes Bueno 
 20/01/2016 

     El concepto del espacio en el arte moderno, al igual que en otras disciplinas como la literatura y la arquitectura, radica en sus cualidades transmisoras de información en forma de estímulos y sensaciones. Precisamente el espacio es el protagonista de la exposición que hasta el próximo 24 de abril puede contemplarse en el MACBA (Museu d'Art Contemporani de Barcelona). Con el título Especies de espacios, su visita es una experiencia estética y didáctica que recomendamos efectuar.
  
     Especies de espacios está inspirada en el libro homónimo escrito por Georges Perec (Montesinos, 1999) Su comisario es Frederic Montomés e intervienen cuarenta artistas con una cincuentena de obras reinterpretando libremente el espacio desde diferentes puntos de vista: el filosófico, el público y el privado. El dispositivo de la exposición es del equipo de arquitectura MAIO.

     Pero ¿qué es el espacio? Según la poética descripción de Georges Perec (Francia, 1936 - Francia, 1982) "el espacio se deshace como la arena que se desliza entre los dedos... porque todo tiene lugar en el espacio, todo es el espacio o todo es espacio u ocupa un espacio..."

     Los artistas interpretamos que el espacio es eso que existe entre el ojo y el horizonte; es el tiempo que tarda -la mirada- en llegar a su destino. Aquello en dónde transcurre la vida. Y hay muchos tipos. Muchas especies de espacios. Técnicamente el espacio es real y susceptible de delimitar, fragmentar u ordenar; permitiendo relacionarlo con el ser humano en lo social (la ciudad, el campo, el país, Europa, el mundo y el cosmos) o en lo particular (la página, la cama, la habitación, el apartamento, el inmueble, la calle, el barrio). Y de todo ello hay trazas en la muestra del MACBA, que compendia buena parte de las implicaciones que tiene algo tan fáctico y al mismo tiempo tan etéreo como el espacio.

     La línea es el divisor básico del espacio, elemento espacial que da origen al proyecto artístico de Esther Ferrer (España, 1937) Proyectos espaciales Series #7 (1975). Es un collage realizado en hilo sobre cartón desarrollado en una instalación minimalista con la que interviene en y con el espacio abstracto.
  
     Por su parte Rita McBride (Estados Unidos, 1960) expone su obra titulada Awnings 1-5 (2001), inspirada en el espacio urbano: una instalación que reconstruye unos toldos morados cuyas sombras, verticales y rectangulares, demarcan espacios sugeridos, a modo de unas láminas grises que se proyectan, cortantes, en dirección al espectador.

     Sigalit Landau (Israel, 1969) se refiere al espacio compartido, entre lo público y lo privado, con su obra Yotam, Nir, Ángel (2014), una escultura compuesta por cañerías metálicas y contadores de agua, instalaciones visibles en los edificios de apartamentos de las ciudades de Israel, como una osamenta o venas por las que circula el líquido vital. Esta pieza traslada de algún modo al espectador al -entrañable- edificio de apartamentos del TBO (Bruguera) de la 13 Rue del Percebe, en el como si una de sus paredes fuera transparente se ven sus tripas y las historias que ocurren dentro de cada piso. Georges Perec en su ensayo interpela al lector definiendo esos pisos o apartamentos como "horriblemente cuadrados". "Sólo son una especie de cubos, unos paralelepípedos rectangulares", un modelo de habitar que identifica como problemático debido a su "funcionalidad".

     Y funcional fue el innovador término usado por Le Corbusier, que relacionaba la arquitectura con la civilización industrial: la vivienda debía ser una máquina para habitar, cautivándole el ángulo recto, el odio de la curva y del desorden, el gusto por la fabricación en serie y la estandarización.
Así, entre líneas, Perec se manifiesta, arquitectónicamente hablando, pues las ideologías forman parte del pensamiento humano, dándoles traslado en la creatividad -la arquitectura en este caso- alertando al lector sobre esos "modelos de vida ordenadamente jerárquicos".

     Otra opción del tratamiento de los espacios, más intima y personal, la apreciamos en la obra escultórica de la artista de la localidad turolense de Albarracín, Carmen Martínez Samper, que toma como referente el hábitat de la arquitectura tradicional de la cultura del medio rural, generando una escultura de espacios, llena de simbolismos donde el ser humano habita en los ambientes arquitectónicos exteriores a él.

    La influencia que ejerce el espacio en el ser humano y en consecuencia en la vida, tanto en el arte como en la arquitectura nos induce a reflexionar.

     Si el arte conceptual pretende promover el pensamiento crítico, a nosotros -espectadores- nos incumbe una responsabilidad: la de decidir cuál es nuestro espacio y si es preciso, actuar en consecuencia.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Artículo de opinión sobre la exposición de arte internacional "Todos los futuros del mundo" de la Bienal en Venecia 2015, publicado en parte en El Diario de Teruel el 24/11/2015.


TODOS LOS FUTUROS DEL MUNDO es el título de la 56ª edición de la Exposición Internacional de Arte La Bienal que se ha celebrado en Venecia del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2015 y que constituye toda una declaración de intenciones. Ésta es la idea que da cohesión a este encuentro internacional de 136 artistas, la de un futuro en el que todo y todos cabemos. La posibilidad, real, de hacer de la vida (un) arte, está en nosotros, en la multiplicidad y en la diversidad. Esta parece ser la idea que transmite su comisario Okwui Enwezor (Nigeria, 1963), siendo el presidente de la misma Paolo Baratta (Milán, 1939).

Venecia es una metáfora en sí misma de la decadente sociedad occidental, ambas se hunden en una laguna que las engulle lentamente. Sobre ella, flotando, esta balsa llamada Futuro que alberga la gran exposición de arte conceptual. 

La Bienale es comparable al Cuerpo sin Órganos descrito por Gilles Deleuze y Félix Guattari en Mil Mesetas. Capitalismo y esquizofrenia (1988): un conjunto de partes, entretejidas, de diferentes texturas y subjetividades que revelan "un alma" comprometida, en el que los conceptos tiempo e historia quedan superados, por cuanto que todo sucede a la vez. 

Al atribuirle a La Bienale el sentido, metafórico, de ser un CsO interpretaremos que los pabellones son órganos, sus calles, las arterias por donde circulamos los espectadores como auténticos hematíes. Por cierto, más adelante les hablaré de la instalación japonesa en la que uno de sus elementos son cordones rojos, que a mí me sugieren ser venas. Todos expectantes y curiosos. Muchísimos son jóvenes y otros no tanto e incluso bastantes colegiales también. 

Le intuimos un cuerpo blanco, con un corazón negro África. Un cerebro políticamente correcto que busca (difíciles) equilibrios, sensibilidad e inquietud intentando predecir hacia dónde se encamina el Arte, tarea ésta ardua y difícil. 

Entramos en La Bienale por su centro, un pabellón blanco coronado con la instalación de Glenn Ligon, construida con reveladoras palabras de tubo de neón: Hematona sangre azul, superpuestas a estas otras, La Bienal. Bajo ellas una veintena de piezas de cuero negro, construidas con retajos, penden lacias en el pórtico, a modo de banderas negras, pesadas y espesas, caídas, vacías y con ¿ausencia? de color. Es una obra de Oscar Murillo (Ahora en el territorio hijo de puta, 2015). Para acceder a dónde dice Murillo, es preciso rozarlas, estableciendo contacto físico de piel con piel: una que está viva y otra que no.

Foto: Mercedes Bueno

Al acceder a su interior Fabio Mauri invoca a la memoria, al no olvido del Holocausto con la escultura El muro de las lamentaciones (1993) cortando el paso del visitante con una pared de maletas apiladas, minimizándolo. Nos recuerda el tema recurrente del artista español Cristóbal Toral (1940), que expresa el sentimiento de la partida sin posibilidad de retorno.

La propuesta francesa sugiere la conexión con la Naturaleza: con Rêvolutions de Céleste Bousier-Mougenot (1961), representando a una isla orgánica -salvadora- por medio de su instalación de tres majestuosos pinos silvestres, conmutando límites exteriores e interiores. 

La esculturas mejicanas tituladas ¡La voz de Jalisco El Periódico Que Dice Lo Que Otros Callan Más Noticias Más Deportes! (Miércoles, 21 de Agosto 2013: Metro, La Prensa Jalisco, Express Guadalajara), 2013, de Walead Beshty, es un arte de resistencia, un alegato que exige justicia para las víctimas -que lo somos todos- mostrando el dolor.
     
                                                                              Foto: Mercedes Bueno

El arte es el anti-arte. El deambular entre el pasado del Modernismo al futuro artecnológico (mis disculpas porque me acabo de inventar la palabra). 

Salvador Dalí es homenajeado en el pabellón de España. El proyecto se titula Los sujetos, comisariado por Martí Manen (1976) alberga las obras de Helena Cabello & Ana Carceller (1963/1964), Francesc Ruiz (1971) y Pepo Salazar (1972) habiéndose inspirado en los usos del poder y de la relación entre la vida y el arte, la influencia ejercida por los medios de comunicación de masas, representándolo en una instalación con dos quioscos repletos de prensa y revistas expuestas el 11 de marzo de 2014 tras la absolución de Silvio Belusconi que conectan con el ánimo del espectador, desconcertándole, con su pluri-espacio que habla de la diferencia, de fronteras y límites. 


Foto: Mercedes Bueno

Cada pabellón atañe a diferentes aspectos y el japonés es pura poesía, sensibilidad y delicadeza. La obra de la artista Chiharu Shiota (Osaka, 1972), se titula The Key in the Handy y está realizado con millares de llaves pendiendo de cordones rojos que conforman una inmensa y densa red (¿recuerdan cuando les hablaba del Cuerpo sin Órganos?) por cuyos huecos se cuelan las ausencias del pasado, de los orígenes.


Foto: Mercedes Bueno

Maricones es el título de esta pieza de la artista Sarah Lucas (Londres, 1962), instalada en el amarillo pabellón británico. Ese mismo color con el que se determina a cierto tipo de prensa o programas televisivos. En ésta obra expone el sexo y el acto de fumar, sugiriendo la adicción ¿al tabaco?, interpelando y provocando al espectador. Es obligado hacer referencia a la influencia de Jeff Kons y su perro globo con las esculturas de Lucas de un enorme pene y sus correspondientes testículos colgando, caminando a cuatro patas. 


Foto: Mercedes Bueno

Lo exótico puede reemplazarse por lo kitsch en el arte contemporáneo (el kitsch que representa "el estilo de la ausencia de estilo") lo encontramos en las flores artificiales con iluminación por fibra de vidrio contenidas en un módulo metálico -el pabellón de SWATCH  FACES- a modo de crisálida. Las flores componen un laberinto por el que el visitante transita a oscuras, conformando la obra de Joana Vasconcelos (1971), Giordino dell'Eden.



Foto: Mercedes Bueno

Buscar y explorar es lo que hace la artista Irina Nakhova con The Green Paviion, en el pabellón ruso, en el pasado olvidado, en aquello que la historia ha borrado de la memoria colectiva de la gente, para rehacerla posteriormente, transmite la búsqueda, también la inquietud y el desconcierto de los recuerdos desvaneciéndose para transformarse en otra cosa distinta.

La clave de bóveda de La Bienal quizá se encuentra en el audiovisual Halka / Haití 18º48'05''N 72º23'01''W, 2015, la obra de CT Jaspe y Joana Malinowska, en el que el visitante al pabellón de Polonia asiste, unido virtualmente, a los habitantes de un poblado situado en las montañas de Haití a la representación de la ópera nacional polaca Halka de Stanislaw Moniouszko en Cazale. El arte es el vínculo que confronta las más diversas realidades: las geográficas, las históricas y las sociopolíticas en un nuevo romanticismo que une a los hombres de latitudes muy distantes entre sí.

El pabellón coreano acoge el trabajo de Kyungwon Luna y Jeon Joonho titulado Las formas de plegar el espacio y volar, 2015, una video instalación futurista en un paisaje sociopolítico cambiante y global. 

Foto: Mercedes Bueno

La instalación que María Papadimitiou (Atenas, 1957) ha realizado para el Pabellón de Grecia está inspirado en la vivienda de un taxidermista que ha perdido su casa y sus posesiones. El título ¿Porqué miras a los animales? comprende un audiovisual que relata la historia del protagonista, Dimitris Ziogos, cuyos orígenes familiares proceden de desplazados armenios. Una de las múltiples lecturas es la propia ruina actual de Grecia.

Foto: Mercedes Bueno

La Bienal de Venecia es, probablemente, la exposición de arte más importante del mundo, en la que se aprecia un interés especial por la participación igualitaria entre mujeres y varones artistas que de varones, hacia la diversidad, la ruina de los pueblos producida por la globalización, la violencia, los efectos de los avances científicos y técnicos en su aplicación en el arte. Es un hecho que el arte puede aproximar las posiciones de los hombres aún desde las más alejadas latitudes. El espíritu de La Bienale ofrece una pista para el trabajo por el futuro del mundo, que podría definirse con las palabras del galardonado Im Heung-soon: "Mi talento es esperar, mi fuerza es sentir compasión".
Mercedes Bueno Aladrén
Graduada en Bellas Artes




Enlace al artículo publicado en El Diario de Teruel el 24/11/2015:
http://www.diariodeteruel.es/Movil/Noticia.aspx?Id=68578

miércoles, 21 de octubre de 2015

Tertulia Pensar y hablar - té.

El jueves 29 de octubre de 2015, 19,30 h, en la sede de la Fundación CAI en Teruel hemos organizado una tertulia de carácter público y gratuito. Se ha dispuesto con la generosa colaboración de los ponentes: Paco Martín, filósofo, Ernesto Utrillas, experto en arte y de Alicia Esparza, humanista.

Se trata de darle una continuidad a algunos de los temas expuestos en mi Trabajo de Fin de Grado de Bellas Artes  "Entre luces y susurros. Un espacio sensitivo", en el que realizamos un señalamiento sobre determinados aspectos de la sociedad de consumo y sus consecuencias en el ser humano, como son: la manipulación a que es sometido el individuo por los medios de comunicación de masas o de cómo se han impuesto las nuevas tecnologías como intermediarios casi imprescindibles en la comunicación entre seres humanos. 

Con nuestro trabajo pretendemos realizar una oposición crítica, un artivismo, porque entendemos que el humanismo ilustrado está en riesgo de esclusión ante la pasividad en la sociedad occidental, so pretexto de los avances económico-ciéntificos. Se trata de ir más allá del cómodo click desde el sofá.

Este acto consiste en pulsar el botón inexistente del "NO ME GUSTA". Reivindicaremos que el acto de hablar, el debatir, el rebatir e incluso el "discutir" es bueno, interesante y deseable, pues implica una relación humana que además de agradable es enriquecedora. Por ello hemos decidido resistirnos a la tendencia y hablar en "viva voz", estimular el pensamiento, compartir en definitiva. Y todo ello a la luz del arte y la filosofía como herramientas que son para entender y actuar frente a una sociedad globalizada que conduce hacia un individualismo corrosivo. 

Imágenes del evento: 

 Selección de algunas piezas -instalación de esculturas de escayola "iluminadas"- de la exposición Entre luces y susurros. Un espacio sensitivo, incorporadas al evento Pensar y hablar-té.


Sala de conferencias de la Fundación C.A.I. (Teruel) en su estado habitual.

 Vista parcial de la sala de conferencias de la Fundación C.A.I. (Teruel) una vez transformada en un efímero Salón de té.

 Selección  de algunas piezas -candiles iluminados- de la exposición Entre luces y susurros. Un espacio sensitivo, incorporados al evento Hablar y pensar-té.


Detalle de la proyección del audiovisual con la performance La Luz realizado por Mercedes Bueno al comienzo de la tertulia Pensar y hablar-té.


Detalle de las mesas en los instantes previos al comienzo del evento.
Otro detalle con el quinqué encendido simbolizando la ausencia en el rincón de lectura, en donde se encontraba un ejemplar del libro de René Descartes El Discurso del Método.

Mercedes Bueno, presentadora y organizadora del acto.


Detalle del público asistente.




Boletin enclave con la programación cultural de octubre de 2015 en el que se incluyó la Tetulia Pensar y hablar - té 

Cartel dieseñado para la ocasión por Mercedes Bueno.