jueves, 5 de marzo de 2015

Comentario sobre la exposición de Francisco Fuertes "Árboles, Rocas, Pasiajes" en el Museo Provincial de Teruel.

Dibujo realizado por Mercedes Bueno inspirado en el original de Francisco Fuertes.


Percibimos en la obra de Francisco Fuertes (Singra, Teruel, 1946-1994) reminiscencias al cubismo tradicional, por los siguientes motivos: En su obra expuesta en Museo de la Diputación Provincial de Teruel, titulada Árboles, Rocas, Paisajes trata la Naturaleza, en la que la perspectiva tradicional también ha desaparecido, representando el objeto en un mismo plano, sirviendo una vista a cualesquiera otras vista del objeto, no existiendo un único punto de vista. No hay sensación de profundidad y los detalles, como las hojas de los árboles, desparecen. No existe el color, predominando el monocromatismo de la primera época cubista.

En la obra de Francisco Fuertes, como en la de Cezanne, se ha intentado representar los volúmenes sobre la superficie plana del lienzo de una manera nueva, tendencia esta que siguieron los cubistas, apareciendo una nueva figuración, densa y sólida de lo representado, totalmente separada de las tendencias impresionistas.

La más que probable influencia del cubismo parisino en su obra, que tomaba inspiración en las áridas esculturas africanas, Francisco Fuertes pudo digerirla hasta realizar su propia transformación, una nueva lectura reinterpretada bajo su visión personal.

En el blog de Antón Castro se cita un artículo redactado por él mismo publicado en Heraldo de Aragón, en su sección “Rituales de sol”, sobre una entrevista que le fue realizada a Francisco Fuertes y que no fue publicada, rescatada ahora por su familia y el Centro de Estudios del Jiloca, manifestaba: “Me gustan los árboles. Y con bastante frecuencia hago dibujos sobre árboles que no existen en la realidad. (…) cuando han pasado unos días y miro aquellos dibujos, me hacen ver con una gran claridad sentimientos en un momento dado han existido en mi interior”. Es manifiesta, bueno, no, me atrevo a presumir que la ausencia del hombre en la obra de Francisco Fuertes es sólo aparente. En otra manifestación suya afirma: “Si yo me encontrara a gusto en la sociedad que me toca vivir, pues, posiblemente, pondría a alguno de sus miembros en mis cuadros. Pero, como detesto esta sociedad, mis cuadros se convierten en un espacio donde no entra el hombre, sino el espíritu”.

Ésta es la percepción que hemos tenido al contemplar la obra de Fuertes con detenimiento, un detenimiento contemplativo de sus árboles donde aparecen mimetizadas figuras humanas torturadas que claman al cielo con sus manos y brazos abiertos, como si fuesen ramas pétreas en cuyos extremos aparece una nebulosa que se desliza entre ellos.

Que en sus dibujos hay desgarro y dolor es más que evidente y que en ellos ha quedado impreso para siempre el sentimiento interior -desgarrado- que el artista dice expresar en ellos. Así es como se queda la piel cuarteada por muchas horas de exposición inclemente al Sol, como la corteza de esos árboles-roca de Fuertes. Figuras que se contorsionan y que sufren, quizá por la incomprensión, que remiten a los monstruos de los torturados días del más grande entre los grandes: Goya.

También encontramos relación con la característica anteriormente descrita, con la parte de obra realizada por el artista Alejando Cañada (Oliete, Teruel, 1908 - Zaragoza, 1999) en la Serie Retratos realizada en la década de 1970, cuyas texturas, en algunos de ellos, son pétreas y de corteza de árbol.

Creemos que Francisco Fuertes es un artista todavía por descubrir y que bien merece que su personaje y su preciosista obra sean objeto de un estudio en profundidad en el futuro.

Web Museo Provincial Teruel: http://museo.deteruel.es/DPT/museoprovincial/home.nsf/event/12_02_2015_66642

viernes, 28 de noviembre de 2014

Instalación "Hacia la luz y la vida". 28/10/2013. Técnica mixta. Medidas variables.

Los materiales con los que se construyó esta instalación:

- Radiografías auténticas, con impresiones de diferentes partes del cuerpo humano.
- Botes de análisis de fluidos humanos.
- Aceite de oliva (en el interior de los botes de análisis.
- Hojas de olivo y aceitunas (en el interior de los botes de análisis).
- Hilo de pescar.
- Cable, bombilla y enchufe.

La sala de exposición estaba a oscuras. La única iluminación provenía de una única bombilla, estratégicamente situada.

La inspiración para la realización de ésta instalación vino por el deseo de salud y de superación de la enfermedad, donde la bombilla, la luz, simbolizaba la vida metafóricamente. La radiografía sobre la que se proyectaba la luz de un modo más intenso correspondía a una caja torácica, el lugar que alberga el corazón.

El círculo, la forma geométrica perfecta. La vida como un círculo mágico, una línea que se cierra.

En los botes de análisis que contenían el aceite de oliva, hojas de olivo y aceitunas, sustituyendo a los fluidos corporales por ésta emulsión contenedora de propiedades curativas.

En el centro del círculo se realizó una performance consistente en recitar un verso del poema "Los Olivos" de Antonio Machado, como si de una oración se tratase:

Olivares, Dios os dé
los eneros
de aguaceros
los agostos de agua al pie;
los vientos primaverales,
vuestras flores racimadas;
y las lluvias otoñales,
vuestras olivas moradas.



Y he de decir que sí, que la oración fue escuchada, que unas cuantas aguas han caído desde entonces, y que las flores, en aceitunas se convertirán. 

Gracias a Dios.

25/11/2014 Celebración de "El día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer", en Teruel.



ARTIVISMO

Acción realizada para llamar la atención sobre esta guerra silenciosa que en lo que va de año arroja el triste saldo de 47 víctimas: mujeres asesinadas.

Para llamar a la conciencia social y a la solidaridad con éstas y con el resto de víctimas de la violencia, de esta nuestra ¿"civilizada"? sociedad del siglo XXI, se ha realizado esta performance a los pies del ídolo de barro.

Reflexionar sobre, y si es posible que entre todos unidos se puedan cambiar las 47 muertes habidas hasta el momento por VIDA, por RESPETO, por EDUCACIÓN y si es posible también por AMOR.

Ha sido impresionante el silencio y el sentimiento con el que se ha vivido este instante de reivindicación social.

Viva la Vida, y viva el Arte también.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Entrevista con el pintor Emilio Fernández Galiano, en Madrid el 12/11/2014

Ver entrevista en el siguiente enlace: http://www.diariodeteruel.es/Movil/Noticia.aspx?Id=63713

El artista madrileño Emilio Fernández Galiano, me recibió en su domicilio para realizarle una entrevista. El objetivo es un trabajo de investigación sobre el artista y su obra.

La afabilidad y cordialidad de su recibimiento hizo fácil la toma de datos que se convirtió en una conversación que saltaba de un tema a otro con facilidad, de sus raíces y vínculos con Sigüenza (ha sido su pregonero), del proyecto de su próxima exposición en Nueva York, de las lecturas de cabecera, a los artistas, lugares y motivos que le inspiran, de su estancia en Aragón por un periodo de ocho años aproximadamente y sus colaboraciones en el Heraldo de Aragón y en el Periódico con viñetas políticas, recién estrenada la democracia.

Vivencias y recuerdos de un artista versátil, polifacético y multidisciplinar, en pleno proceso de búsqueda y de evolución artísticamente como en lo relativo a procesos y materiales, comprometido e implicado socialmente, es integrante de la Asociación Española de Pintores y Escultores.


Emilio Fernández-Galiano. Central Park. Óleo sobre lienzo, 100 x 65 cm.

 Emilio Fernández-Galiano. El Retiro. Óleo sobre lienzo, 130 x 97 cm.
Emilio Fernández-Galiano. Felipe VI. Óleo sobre lienzo.